jueves, 26 de junio de 2008

El compromiso del blogger: lo que debemos evitar hacer

Hace poco retiré de mi lista de Blogs & Webs de amistades la dirección del blog de Doggie. Y hay una razón para ello. Hace poco publicó una secuencia de fotos (seguramente las encontró como todos encontramos cosas en la red: navegando) y obviamente le parecieron algo graciosas. Básicamente se trata de la reacción de una madre (se presume) con sus dos menores hijos, una niña que claramente es la mayor y un niño, creo que no más de 8 años la mayor, huyendo de un viejo exhibicionista que abriendo su abrigo mostraba su genital.

Ahora bien, ¿algo así puede ser considerado gracioso?. Por supuesto, el sentido del humor no es algo estático ni algo que se norme bajo parámetros establecidos, pero ¿y el sentido moral?. La niña está claramente asustada, muy probablemente por la reacción de la madre como también por lo que acababa de ver bajo condiciones nada naturales y adecuadas (ustedes comprenden lo que digo, pues cuando esa niña sea mayor y empiece su vida sexual otras serán las condiciones). ¿Es motivo de gracia ver este tipo de reacción?. Y lo comenté, creo, el menos eso espero, con educación y madurez, la que me da mis 45 años bien vividos me parece. Recuerdo haber dicho cosas como "eso no lo comprendes (lo de que no es gracioso) porque no has alcanzado aún la madurez que la edad y experiencia enseñan, y no es malo, no todos maduramos al mismo tiempo y eventualmente cuando tengas más experiencia y madurez comprenderás que este tipo de eventos no tienen nada de graciosos........  bien pudo sucederle a tu madre, tu hermana, tu hija, tu esposa y seguramente bajo esas circunstancias no lo encontrarías nada gracioso". La idea es esa, las palabras no, pero bajo ninguna circunstancia utilicé lenguaje peyorativo, ofensivo ni vulgar. Al menos es mi criterio, otros puedes disentir sobre las palabras y su significado o relevancia.

No me molesta para nada que haya borrado mi comentario, es su blog y tiene total libertad de hacer lo que guste, eso se respeta y se debe defender a capa y espada. Pero el caso es que esto me hizo pensar que hay cosas que debemos empezar a delimitar en la blogosfera como así lo hacemos en la sociedad real. No por ser pobres y tener hambre debemos robar como si esta fuera nuestra única alternativa. Suele ser que no hay otra, pero no es para ser juzgados como ladrones por esta acción. Es decir, hay límites y consideraciones.

La apología del terrorismo, barbarismo, pedofilia, abuso, violación, etc. no debe ser ni siquiera considerada como tema de debate. Hay y habrá siempre blogs, webs, foros y demás medios de publicación que ofrezcan este tipo de material en la medida de que hayan personas que lo consuman y demanden. Es así de simple, es así de crudo, es así de verídico. Muchos, por ejemplo, censuran la prostitución y bueno fuera que para evitarla simplemente se evitará contratar prostitutas o prostitutos (¿existe ese término por cierto?) y por la simple oferta y demanda pueden que desaparezcan. Esto es, no censuremos el problema si somos parte de él indirectamente.

Uno publica cosas en Internet, entre otras cosas, porque quiere visitas y quiere sentirse aceptado, integrado, reconocido, etc. No es malo, yo lo hago también, todos lo hacemos en alguna medida. Es, creo, una condición humana. Pero de ahí a ser un eslabón más en la publicidad de temas controversiales y sobre todo que choquen contra la moral, la decencia y el respeto, creo que hay un pequeño trecho. Esto me recuerda a los "periodistas" que entrevistan a los familiares de los fallecidos en un accidente automovilístico y preguntan (los muy estúpidos) ¿cómo se siente?. En fin, hay cosas que simplemente debemos evitarlas y la mejor manera es no publicitarlas. Podemos lograr, creo sinceramente, de esa manera obtener una sociedad virtual que sea lo más cercana a la utopía de Tomás Moro, aunque admito esto es un sueño y no una realidad. Limites, eso es lo que debemos establecernos como política y principios al momento de entrar a Internet con la finalidad de compartir. Disfrutemos de nuestros mundanos placeres en privado y si encontramos con quien compartirlos genial, pero de ahí a "hacer leña del árbol caído" hay un trecho. Una tragedia no puede, no debe ser tomada a la ligera sea el tamaño, matiz o repercusión que pueda esta tener. Esa niña, Dios quiera que me equivoque, puede haber quedado traumada en algún grado. Y eso no es gracioso.

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